jueves, 30 de octubre de 2014
Carga inhumana
¿Quién soy? ¿Qué me depara el futuro? Preguntas que ni uno mismo puede responder, ¿mi corazón? Algo marchito, olvidado, simplemente es un órgano mas que lo tengo ahí, algo con lo que cargo día a día. ¿Quién cargará ese corazón? No se sabe, puede estar leyendo esto, puede que lo lea en un futuro, pero en definitiva quién lo consiga, cargará un peso inhumano, cargará un corazón herido, lastimado, maltratado por la vida. ¿Quién va a querer algo así? Quién quiera curarlo, albergo la esperanza de que alguien quiera cargarlo, que sepa apreciar ese corazón, que vea algo que no ve en el resto, sé de sobra que está ahí, pero hasta que te encuentre seguirá siendo un corazón olvidado. Guardado está en un rincón de mi cuerpo, gritando en voz baja sus resentimientos y pesares. Mi corazón no vive el día a día, lo sobrevive, simplemente sobrevive a cada día esperando un día especial que lejos está. Pese a todo el daño sufrido, sigue esperando que alguien encienda la luz de ese rincón oscuro y lo saque de ahí, que le cure y desinfecte las heridas que ni el mismo tiempo cura, pues a más tiempo que pasa, más graves son las heridas. A la pregunte de antes de quién soy que ni yo se responder, sé lo que quiero, y para conseguir lo que anhelo necesito ser algo y supongo que eso es lo que tengo que ser. ¿Irónico, verdad? No saber quien eres pero si saber que tienes que ser para lograr algo, es como ser un futuro sin pasado. ¿Qué veo? Oscuridad, no veo nada, mi corazón está totalmente ciego por el dolor, ciego porque llora sangre y ésta no le permite ver. Lo que escribí líneas arriba, a lo mejor está leyendo esto esa persona, quién sabe, prométeme que si dejo mi corazón vulnerable no estaré cometiendo un error, que no lo dejarás más malherido de lo que está. Dicen que una cicatriz tiene una historia detrás, pero las cicatrices interiores, las cuales no son invisibles, traen consigo una historia mucho mas melancólica de las exteriores, al menos en la mayoría de los casos. Vaciado se halla mi corazón, como si tuviera una vena en vez de bombear lo vaciara por dentro, cada vez más y más vacío. El tiempo pasa, pero el pasado sigue estando ahí, incapaz de ser olvidado, esos momentos en los que desearías tener un hechizo como en Harry Potter, el cual te permitiera borrar cosas de tu mente, pero no solo debería de ser de la mente, sino también del corazón. La historia de una persona está escrita en heridas y en curas, heridas de sangre y curas milagrosas hasta la herida fatal, que es la muerte.
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