jueves, 2 de abril de 2015

Añoranza pasada del futuro

A veces uno piensa, por lo menos en el caso de servidor, antes lo tenía todo bien estructurado, las clases, los amigos, la familia... e inevitablemente te crea un sentimiento de añoranza. En el fondo, cuando pienso eso, me doy cuenta de que vivía en una mentira, una "realidad" idealizada, en donde pensaba que tenía todo pero no tenía nada, según pasaba el tiempo me iba dando cuenta de la verdad, se dice qué quien busca la verdad merece el cruel castigo de conocerla, en mi caso lectores, yo no iba buscándola, sino que me la encontré de cara. Pues bien, cuando investigo en esta añoranza me doy cuenta de que añoro una mentira, algo irónico ya que no puedes añorar algo que nunca existió, al menos así lo veo. Cada vez que añoro el pasado, no me estanco pensando en lo que tenía, sino en lo que me queda por tener, y creo que es algo que todo deberíamos pensar, pensar en: Antes tenía esto y ahora no, pero quién sabe, a lo mejor el futuro tiene algo mejor reservado para mi, al menos así lo veo, la vida no es mas que un cubo de rubik, que va girando las filas y columnas, emparejándote con nueva gente, haciendo que otra se vaya, trayendo buenas cosas y malas, destruyendo caras completas(con esto me refiero a cuando crees que tienes algo de tu vida genial y completo, se destruye) pero también formando nuevas, y todos sabemos cual es el final del cubo. Es difícil de imaginar como lo veo yo todo, incluso podréis pensar que es sencillo, pero no lo es, es muy complicado pensarlo así y tener una mente muy fría. A la espera de todo teniendo nada me hallo, consternado por los reveses de la vida, aguantando en el mástil durante el naufragio de mi barco, buscando una isla donde refugiarme durante un tiempo, donde tener un futuro que gane a la añoranza de ese pasado

domingo, 18 de enero de 2015

¿Optimismo pesimista?

Yo, normalmente me enorgullezco de mi cualidad para ser optimista, intentar verlo todo desde la mejor parte, estando arriba aunque no tenga ninguna razón para ello. Todo hay que decirlo, cada vez me cuesta más subir, cargo más peso en mis hombros, a mi espalda, y tratando de subir a la cima me doy cuenta de que, contra más subo, mas alta está. Allá por donde veo, hay algo malo por lo que estar mal o de mal humor, en cambio siempre soy optimista, incluso escribiendo esto. Sólo espero que la tormenta que azota mi vida amaine, a cada día qué pasa, me veo más perdido. Teniendo en cuenta mi historia y mi presente, no sé todavía como sigo bien de salud, tanto física como mental, paso mi vida esperando a que algo me ayude a pasar la tormenta, una protección aunque sea mínima, pero estoy solo, esa es la única verdad. Ansío vivir, que pasé el tiempo y que pasen las experiencias, pero cuando miro hacia abajo, buscando el pie de la montaña, el inicio de mi recorrido, me doy cuenta de que para mi edad he vivido demasiadas cosas, miro abajo y solo tengo ganas de parar de escalar, clavar ahí un recuerdo mío y no volver a subir mas la cima de la vida. No os confundáis amigos, no estoy hablando de suicidio, simplemente estoy hablando de rendirme, dejar de subir para quedarme en donde estoy, cierto es que deseo ascender y ver qué me espera, pero viendo lo que he vivido, se me quitan la mayoría de las ganas de subir. Miro abajo, solo he recorrido penurias, por un camino lleno de rocas que a veces, muy de vez en cuando, estaba asfaltado y el camino hacia arriba era más ameno, no sé cuan grande será mi montaña, quién sabe lo que me queda por recorrer, solo espero que mientras ascienda poco a poco no haya una avalancha que me desmorone por completo, la cual se ha anunciado que le queda poco para caer

lunes, 12 de enero de 2015

Al frente de la oscuridad

Tiempos oscuros se acercan, me acechan, me persiguen para atormentarme todos esos fantasmas basados en ilusiones y sueños que mi mente creó. Pensar que esos fantasmas serían de carne y hueso, pero no era nada mas que una falsa ropa que llevaban puestas, lo que veía cerca y con felicidad ahora lo veo lejano y con tristeza. Y aquí me hallo, al frente de la oscuridad, cara a cara con ella, enfrentándola con la esperanza de que, aunque sea un finísimo hilo de luz, venga a ayudarme. Solo ante la oscuridad, esa oscuridad que asola tu mente y alma, esa oscuridad que por mucho que lo intentes poco a poco se te va echando encima, estás perdiendo el pulso a la oscuridad y no puedes detenerlo. Tener la carga de suplantar a la luz para combatir la oscuridad es demasiado pesado, una carga que nadie puede afrontar, la oscuridad tarde o temprano acaba corrompiéndote y venciéndote. Oh si, la luz que te ayudaba a combatirla y que la mantenía reprimida se fue, de un día para otro y te dejo solo con esa carga inhumana. Aquellos días felices quedan atrás, me resigno a vivir lo que me ha tocado, aunque para ello tenga que estar solo al frente de la oscuridad, es mi destino y solo yo puedo vivirlo. Álzate con valentía, me digo, solo un corazón puro y que aguante puede contra todo, sin temor al frente, lucha, lucha por sobrevivir aunque el mundo se te venga encima! Pero al final, pasa lo que dije antes, la oscuridad te corrompe el corazón, un corazón corrompido y oscuro no tiene nada que guardar, guarda tan sólo oscuridad, lamentos y desesperanza. El destino rige mi vida, he de vivirla aceptándolo, me rindo, no lucharé contra algo que se qué me acabará corrompiendo